23-1-2009
Memoria de Actividad
Espeleo Club Almería
Datos Generales
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Fecha: |
Desde el Viernes 23 hasta el domingo 25 de enero de 2009 |
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Lugar: |
Valencia |
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Tipo de actividades realizadas: |
Visita |
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Participantes: |
Alain Thibault - ECA Alicia Camacho Adarve - ECA José Romero - Espeleo Club la Senyera Magdalena Machosia - Espeleo Club la Senyera |
Resumen
Por fin respondemos a la invitación de Espelo Club La Senyera de Valencia. Pudimos visitar la cueva del santuario de la Virgen de la Cueva. Interesante ejemplo de "Cueva Santa".
Memoria
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José y Jimena. |
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El grupo se prepara. |
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Iglesia troglodita. |
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Rampa. |
El héroe del fin de semana ha sido el viento.
Salimos el viernes 23 de enero camino de Valencia, Alain, Alicia, José Gabriel y Jimena. Cenamos en la sede de la Senyera y al día siguiente quedamos para ir a la cueva del santuario de la Virgen de la Cueva (no es un trabalenguas), situada en el término municipal de Altura. Allí se nos unieron Tony, Juan Carlos y Carlos. Desayunamos en las habitaciones de la hospedería –que ya no funciona como tal- gracias a su cuidadora, Amparo, que se apiadó de nuestra alma, porque lo que soplaba no era viento, sino un sunami en toda regla.
A la cueva se accede a través de una "gatera" (estos Valencianos llaman gatera a las autovías), a la que sucede un pozo-rampa de unos 15 metros, que continua en un caos de bloques. Todo bastante polvoriento. Por las inscripciones , cruces y firmas de obispos y arzobispos, la más antigüa del XVI, se cree que, allí, bajo tierra, se fraguó el crear la ermita.
Carlos, triunfó experimentando un sistema de iluminación ideado por él mismo (y que funcionó sin recalentarse, estallar, ni nada de nada).
Juan Carlos nos enseñó que se puede rappelar con un shunt, sin llegar a matarse –eso sí, de casualidad-.
Por la tarde, los niños, Magda, Pepe y una servidora, estuvimos en el teatro romano y castillo de Sagunto.
Tony se mostró tan buen maestro en la cueva, como cocinero en casa, donde, por la noche, nos preparó una opípara cena (entrantes varios, dorada a la sal y una artística fuente de frutas tropicales).
El domingo lo aprovechamos visitando el Oceanografic; Magda, Pepe, Alain, los niños y yo. Merece la pena.
Sobre las 16: 00 h, con el viento acompañándonos amablemente, emprendimos el regreso.
¡Gracias, valencianos!. Nos ha costado subir, pero con semejantes agasajos: amenazamos con volver.
Alicia Camacho Adarve


