Espeleo Club Almería

Memoria de actividad

www.espeleoteca.com

Fecha:

Sábado, 5 de febrero de 2011

Lugar:

Ramblica-Cano-Ciervo, Sorbas Almería

Actividades:

Exploración

Participantes:

Alain Thibault - ECA David Aguirre Duport de Poncharra - ECA Marífe Montoya - ECA

Resumen:

Buscamos simas que conecten con la Cano y posible conexión con Ciervo

Memoria:

A las 9:30 salimos hacía Sorbas en el coche de Alain, la idea era explorar la última sima que queda sin explorar en la zona de la Ramblica (SO-15476), instalamos la sima mientras Alain hace un croquis de la zona, bajamos un pozo de 18 metros aproximadamente, Marife y yo aprovechamos para hacer unas fotos del pozo con Alain bajando. Llegamos a una sala bastante grande (de unos 35m de largo por 15m de ancho aprox.) nada más empezar a explorar nos encontramos con un pino de un metro de alto, multitud de estalactitas y un par de pozos. Al fondo de la sala encontramos que tras un estrecho paso lleno de espeleotemas hay otra sala, con sumo cuidado cruzamos al otro lado y nos encontramos con otro pino de similar tamaño al anterior. Mientras Alain hace un croquis de las salas, Marife y yo nos dedicamos a hacer fotos de las formaciones más espectaculares. Después de sondear los pozos, instalamos uno de ellos, Marife es la primera en bajar, el pozo esta completamente cristalizado, tiene 19 metros de profundidad, y termina en un meandro impenetrable. En el centro de la sala, debajo de una gran piedra encontramos un meandro, así que preparamos la instalación y bajamos unos 11 m, el meandro continúa dirección sur (270º) pero se estrecha bastante, después de valorar la situación decidimos probar y continúo bajando por el meandro sin material, Cuando había recorrido unos 8m y descendido otros 8 metros el meandro se cierra y solo se puede continuar por una pequeña galería de 40 cm de diámetro y 2 metros de largo que termina en otro pozo, con una gran circulación de aire. Tiré el cartón de un paquete de pilas al pozo para intentar ubicarlo desde el otro lado, puede que sea una galería del Cano, ya se verá. Para que pudiera volver a subir por donde había bajado, Marife tuvo que atravesar el paso estrecho del meandro para hacerme llegar el equipo, la vuelta iba a ser bastante más complicada que la bajada. La posibilidad de conexión con el Cano, la cantidad de formaciones, y sobre todo la existencia de dos pinos de un metro de altura le dan a la cueva que hemos bautizado como “Sima de la Fe” una especial importancia.

David Aguirre Duport de Poncharra

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